Departamentos

martes, 2 de septiembre de 2008

Corazón de guitarra

Mi corazón es una guitarra vieja. Intenta sonar pero sus cuerdas están flojas. Tantas manos las tocaron, tanto tiempo, tantas veces.

Así se fueron gastando, así se fue gastando. Los sonidos no son más que gemidos de dolor. Música de melodías tristes, de sinfonías ahogadas.

Un corazón que trata de sonar pero está desafinado, y se calla. Calla porque tiene vergüenza, porque no quiere dar lastima con sus cantos pobres.

Como ha cambiado éste corazón, los días lo transformaron en un instrumento débil, quebrado. Débil y quebrado como un árbol talado, así como él, ya no puede regalar felicidad, está solo en la selva de la mediocridad.

¿Cómo reparar un corazón que ya no suena y está dividido? No se puede pegar una guitarra, no se puede devolver al árbol a su lugar.

¿Qué hacer con éste corazón que ha perdido el ritmo? ¿Qué hacer con éste corazón que está guardado en una caja cubierta de polvo? ¿Podría la luz devolverle la vida o será que la muerte es la única salida?

No hay comentarios: