Departamentos

martes, 2 de septiembre de 2008

Poema 1

Fue el odio en tu mano que se derritió y la consumió y despediste con esa mano que no estaba cuando querías dar un beso.

Te fuiste por cansancio no porque te echaron, y alardeaste como si te dolieran los sesos.

De mentiras naciste, de mentiras. Y yo no nací más que en tus versos.

Oh el amor ha de ser un fruto podrido que en mis labios cándidos ha vencido.

Si tan solo me dejaras que no hable para que entiendas que el silencio es divino, podría crecer rosas en nuestros corazones ¿Podrían?

Agosto 2008

No hay comentarios: