Departamentos

martes, 2 de septiembre de 2008

Nunca digas nunca

Cuando tomé la decisión de olvidarte tuve que arrancarme el corazón para no recordarte, tuve que mirar adelante y dejarte atrás, para no tenerte en cada paso al andar. Al olvidarte creí que podía usar mi corazón para volver a amar, lo agarré, y lo metí en mi cuerpo tal y como estaba. Todo funcionaba correctamente, estaba bien, estaba normal, pensaba en encontrar a otra persona que no me haga llorar. Pero mi mente no se dio cuenta de que en el momento en que coloqué mi corazón tuve que frenar, había dejado de caminar, entonces vos me alcanzaste. Por eso, cuando mis latidos habían comenzado, tu imagen apareció frente a mis pies y mi corazón no pudo evitar enamorarse otra vez.





28/06/07

No hay comentarios: