
Qué curioso es cuando estás lleno de alegría,
cuando las sonrisas invaden tu rostro,
y la tristeza pierde la vida.
La hermosa sensación que experimentas al besar unos labios,
labios que curan las heridas que laten,
labios que sanan los días de tempestad.
Tu corazón estalla cuando sus ojos te miran,
tu cuerpo tiembla cuando te toca la piel.
No querés soltar, no querés dejar,
querés estar a su lado y ser feliz.
Julio 2006
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